10 Preguntas que te ayudarán a simplificar

  1. ¿Es este objeto algo que uso regularmente?

  2. Si no lo es… ¿es un objeto que de verdad amo?

  3. ¿Estoy guardando este objeto por compromiso?

  4. ¿Tengo este objeto porque pienso que debería amarlo?

  5. ¿Tengo este objeto porque tal vez lo use algún día?

  6. ¿Tengo varios objetos del mismo tipo?

  7. ¿Tengo algo que cumple la misma funcion que este objeto?

  8. ¿Guardo este objeto aunque dañado o roto para algún día repararlo?

  9. ¿Vale la pena mantener este objeto para limpiarlo, mantenerlo y guardarlo?

  10. ¿Podría usar el espacio que ocupa este objeto en otra cosa mejor?

 

Nota: Reemplaza la palabra “objeto” por la cosa que este frente a ti y dudes de desechar. Aplica también a relaciones personales.